UN DIA DE BARRIO
Sucede a veces de manera inesperada que al llegar a otro día aparece la idea de no querer cumplir con la rutina habitual. En algunos casos porque no se tiene la voluntad en otros por que no hay pendientes de fuerza mayor. Aquel jueves al ver el alba noté que había olvidado la importancia que tiene el sol al aparecer y todo lo que genera. Las aves anunciando todos los factores climáticos que desde siempre transcurren. Nuevos vientos que llegan para hacer retirar las neblinas de una noche que a pesar de su atractiva fuerza se replega con lo que en ella habita. Brillos de luz que parecieran estar cargando de energía a todo lo que alumbran. Aparecen las primeras personas transitando. Hacía mucho que no era testigo de eso en el barrio, que no sentía esa fuerza que llega de manera natural a cada ser. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Esa mañana caminé un poco antes de partir al taller a chambear. No me importaba tanto como en otros días seguir el ritmo de las demás personas que muy a prisa se enrumban a sus quehaceres sobre poblando todo medio de transporte público. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Sólo veía mientras llegara mi turno para partir. En ningún momento pensé en quedarme atrapado gustoso en el barrio como así sucedería ese día. Suena el teléfono, es Alejandra pidiéndome un favor, se iba para Trujillo huyendo de un problema de tipo sexual con su padrastro. Alejandra, una chica de 20 años a quien había conocido por unos amigos del barrio en uno de los conciertos a los que frecuentaba en alguna etapa de mi vida y con quien pude entablar una buena amistad. Ella pedía un espacio para pasar unas horas hasta que su hermano llegue del trabajo y se la lleve al terminal. Fuimos a casa, me narró los detalles de su convincente caso que rompía su vida con su familia, con sus estudios, con sus amistades, con el barrio. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Le dejé un poco de música y algo de comer. Así salí nuevamente con intención de retomar mi día con tiempo aún para llegar a donde debía. En la calle me doy con Edgard, uno de los mejores amigos que hice en la secundaria del colegio del barrio. Me contó que estaba necesitando unos diseños para su empresa y que si le podía ayudar con eso. No tuve nada extraordinario pendiente, nada que no pueda realizar con tiempo extra, así que llamé diciendo que no llegaba. Ayudé a Edgard con sus diseños y almorzamos charlando de los amigos de la promoción y de cómo hasta la fecha mantenemos el mismo grupo de amigos desde que nos juntamos. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Nos despedimos, él se fue a su trabajo y yo decidí ir a casa. Alejandra ya se había marchado, descansé un rato luego fui a la casa de mi mamá a pasar unas horas con ella. Otra vez el teléfono, un mensaje de texto que decía: -¿Vamos a manejar bicicleta?- Era Jacqueline que aparecía después de muchos meses sin saber de ella. Jacky con quien pasáramos muy buenos momentos en el barrio por años. De pronto ya me veía con ella regresando de recorrer el distrito a bicicleta desde la tarde hasta la noche adentrándonos en lugares peligrosos por donde nunca habíamos pasado a pie. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Ya en la sala de la casa y echados en los sofás contándonos nuestras vidas mencionando a las personas que habíamos conocido, que habían logrado darnos razones para sentirnos bien, llama Hugo, un amigo del barrio algo mayor que yo, uno de los primeros metaleros que existían en esa zona de Villa el Salvador y que por lo cual llegamos a tener contacto, era su cumpleaños y había que acercarme a saludarlo al bar Merlin a unas cuadras de la casa donde me dijo estaba. Estar solamente un momento con su grupo y pasar a retirarme era la idea. Ahí, en medio de metaleros que contaban su testimonio de cómo el prototipo de ser metal había cambiado que antes era más sentimiento que ahora, que antes a la sociedad le costaba entender a un tipo con pelo largo y que escuchase música muy pesada. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. De pronto, de la mesa de al lado un rostro familiar se acercaba. Era Angello, una persona a quien no veía desde la adolescencia y que nunca nos habíamos sentado a compartir mesa como sucedió ahí. Nos refrescamos la memoria del salón de clase que compartimos en la primaria del colegio donde estudié hasta terminar la secundaria y de donde él se retiró al repetir el grado. Cuántas anécdotas propias, ajenas y compartidas con personas ya desaparecidas de la memoria. ¿Observaba éste contexto o éste contexto me observaba?. Salí del bar caminando, sintiéndome muy seguro de estar en casa pensando en cómo ese día todo el tiempo a cada paso que daba me veía con una parte de mi pasado en ese barrio donde había yo pasado muchos momentos de mi vida muy distintos unos a otros y que por esos azares confabulaban para no dejarme salir de ahí con intención de decirme algo.

